Desarrollo, Educación y Economía Social fueron ejes de seminario convocado por la UBB

Promover y difundir conocimiento e información sobre desarrollo sostenible entre estudiantes, académicos, técnicos y profesionales vinculados al desarrollo local, fue el principal objetivo del seminario convocado por el Programa de Investigación en Desarrollo Sostenible del Departamento de Ciencias Sociales. Entre los principales expositores se consideró a la socióloga Dagmar Raczynski; la jefa de la división de gestión estratégica de INDAP, Jeannette Danty; el director del Centro de Estudios Urbanos CEUR, Sergio Moffat, y la académica Rossana Vallejos del Centro de Agronegocios de la UBB. La actividad se inserta en el marco del proyecto de Extensión relevante “Fortalecimiento de iniciativas de desarrollo rural sostenible en la Provincia de Ñuble”, dirigido por la académica Julia Fawaz Yissi.

En la oportunidad, la académica del Centro de Agronegocios de la UBB, Rossana Vallejos, presentó la ponencia denominada “Desafíos para la formación en educación técnico-profesional en Ñuble”.

En su exposición abordó la necesidad de concebir una educación técnico profesional de nivel medio, formadora y capacitadora para los desafíos planteados por la globalización y la modernización. A partir del trabajo desarrollado en terreno con estudiantes urbanos y rurales y utilizando el enfoque metodológico de la prospectiva, se plantearon escenarios y se identificaron variables claves para el descubrimiento de tendencias futuras en la formación educacional. Los resultados de su estudio apuntaron a la desarticulación actual entre las especialidades y las demandas del mercado laboral, así como también, a una urgente adecuación del perfil de sus egresados, ampliando sus capacidades, conocimientos y manejo de tecnologías y de estrategias comunicacionales para la resolución de conflictos. Se sugiere la necesidad de replantear el diseño de carreras que respondan a las exigencias impuestas por el mercado del trabajo, construyendo programas educativos pertinentes a los contextos socioculturales locales, integradora de todos los actores del proceso educativo y formadora de nuevas habilidades y aptitudes para desarrollarse en la sociedad actual.

Con posterioridad, el director del Centro de Estudios Urbanos (CEUR) de la UBB Sergio Moffat, explicó detalladamente los alcances del Sistema Territorial de Educación que lidera la UBB. La propuesta de la Universidad del Bío-Bío propone Implementar escalonadamente un sistema de educación territorial, de bien público, que aporte eficazmente a la formación de capital humano y social requerido en la región del Biobío, mejorando la competitividad y el desarrollo equitativo y sustentable, contribuyendo a su desarrollo social y territorial. Lo anterior, mediante la generación de una estrategia de articulación curricular de la enseñanza media científico humanista, técnica y superior no universitaria, que dé respuesta a la demanda de educación continua de capital humano pertinente a su diversidad territorial, la incorporación de metodologías activas y evaluación por competencias, que permitan el mejoramiento de los resultados de aprendizajes de los estudiantes y de la calidad y pertinencia de la docencia para sistemas articulados.

El seminario prosiguió con la participación de Dagmar Raczynski, Ph.D. en Sociología por la Universidad de California, Los Ángeles, quien se desempeña como investigadora-consultora en temas de educación, políticas sociales, pobreza, descentralización y gobiernos locales, evaluación de procesos e implementación, de resultados y de impacto de programas y políticas públicas. Es docente en la Universidad Católica de Chile y es cofundadora y fue directora hasta 2012 de la empresa consultora Asesorías para el Desarrollo.

La destacada académica e investigadora presentó la ponencia denominada “Educación y Desarrollo” donde dio cuenta de la centralidad de las universidades en este proceso y de la necesidad de generar dinámicas colaborativas cuando se tiene como norte el desarrollo regional.

“Soy una convencida de que el desarrollo regional, y el aporte de la educación al desarrollo regional, se construye con todos los actores de la región, incluidas las universidades regionales por ser propias de la región. Y no me cabe duda que si la universidad no está con su aporte académico, investigativo y discusión, no avanzamos. Mi exposición está más centrada en cómo, si queremos un desarrollo regional inclusivo, necesitamos también de un sistema educacional territorial, pertinente, inclusivo, vale decir, articulando los diferentes niveles, comenzando por la enseñanza pre básica hasta el universitario y post universitario. Ahora, el aporte de las universidades es fundamental. Nuestro sistema universitario, teniendo como norte el desarrollo de una región, es súper atomizado porque las universidades compiten entre sí por alumnos, por matrícula y finalmente no hacen alianzas, porque todas deberían estar pensando en el desarrollo de la región, pero más que pensar en el desarrollo de la región, piensan en cómo captan más matrículas, más proyectos de Corfo, Conicyt, del Ministerio de Educación, entre otros. Entonces, ahí hay una contradicción que está dentro del sistema y que no debiera ser”, graficó.
Considerando lo anterior, la investigadora comentó que uno de los desafíos pendientes es lograr una educación más pertinente a la realidad del territorio, lo que claramente tiene que ver con las metas de las políticas y estrategias de desarrollo regional.

Asimismo, Dagmar Raczynski explicó que el gran desafío país es propender a un sistema educacional que forme a estudiantes que efectivamente adquieren las competencias del siglo XXI. “Muchas de ellas no son sólo de contenidos de determinadas disciplinas, sino que tienen que ver mucho con algunos conceptos como las habilidades blandas, el trabajo en equipo, cosas tan básicas como la responsabilidad, el respeto, saber escuchar y comunicarse, saber disentir, y al mismo tiempo ser capaz de llevar adelante un aprendizaje autónomo, porque estamos hablando de educación durante toda la vida, cómo cada persona va construyendo su aprendizaje durante la vida porque el cambio global es vertiginoso debido a la tecnología , las comunicaciones, la globalización económica, y exige estar siempre al día, y eso significa continuar aprendiendo, pero aprender de otra forma a la que el sistema educacional hoy en día transmite”, explicó.

La académica vislumbra la necesidad que las políticas públicas nacionales dejen de permanecer ciegas ante las características particulares de las regiones y sus territorios, pues hoy son homogéneas, definidas a nivel central y con muy poca flexibilidad para hacer adaptaciones regionales o locales. “Aquí tenemos un desafío de dejar espacios de decisión en la política nacional, para que la región ponga su propio sello, o el sello que las autoridades y los actores locales quieran darle, de manera que sea pertinente a lo que los habitantes y ciudadanos de esa región quisieran, y digo ciudadanos en sentido general, es decir, todas las instituciones como universidades, empresas, no solo las personas”, argumentó.

En tanto, Jeannette Danty Larraín, jefa de la División de Gestión Estratégica de INDAP se refirió a la reciente elaboración de lineamientos estratégicos del periodo 2014-2018, a partir de los cuales se recoge la necesidad de profundizar en temas de economía social. “Si bien es cierto lo hacemos por historia, hoy queremos enfatizar la importancia y el trabajo vinculado con la comercialización de los productos de pequeños productores, y para eso efectivamente necesitamos de organización económica y organizaciones gremiales que apoyen el desarrollo de los emprendimientos productivos. Los nuevos lineamientos se vinculan estrechamente con el desarrollo de actividades y con fortalecimientos de la economía social o solidaria”, precisó.

La jefa de división recordó que el eslogan de INDAP durante este periodo es “Por un Chile rural inclusivo”, en directa relación con los lineamientos estratégicos de la institución, que se alinean con el programa de Gobierno, y con el programa del Ministerio de Agricultura que principalmente se ha enfocado a atenuar los niveles de desigualdad entre los agricultores familiares campesinos. “Para nosotros como INDAP es un mandato y es lo que queremos trabajar a través de nuestras líneas de fomento productivo, hacerlo inclusivo no solamente a actividades productivas tradicionales, sino que también a actividades que son conexas con la agricultura, pues muchos de nuestros usuarios y usuarias ya no son netamente productores de cultivos tradicionales, sino que muchos de ellos se dedican a la artesanía, actividades con agregación de valor, actividades comerciales que se complementan con otras actividades productivas, por lo tanto nosotros queremos ampliar la mirada para dar una atención a esos pequeños y pequeñas productoras y campesinos que trabajan con actividades conexas. Hoy, tras más de 20 años de trabajo de INDAP focalizado en competitividad y productividad, queremos ampliar la mirada para incorporar y apoyar estas otras actividades, y para hacernos cargo de los cambios que ha tenido el campo, porque los campesinos son multi activos, no solamente dedicados a actividades silvo agropecuarias”, recordó.

Finalmente, se realizó un plenario dirigido por la directora del Proyecto de Extensión relevante “Fortalecimiento de iniciativas de desarrollo rural sostenible en la Provincia de Ñuble”, Julia Fawaz Yissi.

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